El Hombre, sublime arquitecto de su propio destino.

 

 

Cuando es menester hacer algo urgente, lo mejor es aquietarse y dejar que el Gran Poder del Amor Divino desde la "Magna Presencia YO SOY" se vierta para armonizar nuestro mundo.

Luego, lo que se pida será hecho, sea a través de otros individuos en el mundo o a través de los Llamados a la "Poderosa y Magna Presencia".

Pero si se está agitado, resentido, iracundo y angustiado, el campo emocional estará tan perturbado que el Poder de la "Presencia", y sus Corrientes de Energía, no podrá fluir y salir al mundo para realizar lo que se requiere.

Decia Napoleón: "Vístanme despacio que estoy apurado"

Las cosas pequeñas que la mayoría de las personas pasan por alto y que no consideran importantes, son precisamente las que conforman las grandes limitaciones y zozobras.

Una sola palabra en el error pronunciada sin ningún tipo de vigilancia, quizás sin ninguna mala intención otro ser la recoge y le añade la firme aseveración de un mal cometido.

De esta manera, se aumenta, se expande y crece hasta que todo termina en una tragedia.

Es así como las cosas pequeñas, inadvertidas al principio, avanzan y conforman un gran remolino.

Por lo tanto es menester vigilar concienzudamente cada acción ejercida en los diversos planos.

Estas acciones pueden ser de índole mental, emocional o física.

Prestar mucha atención a los pensamientos proyectados hacia el plano mental.

Realizar lo mismo con las emociones dirigidas al astral y a las acciones plasmadas en el mundo físico tridimensional.

Nada es casual, todo obedece a la gran Ley metafísica universal de Causa y Efecto.

Todas las acciones, sean estas centradas en error o en la verdad, nos unen sin atenuantes, eslabón tras eslabón a la gran cadena de causas y efectos, manifestando luego en nuestro mundo con gran exactitud el producto derivado de la acción ejercida en cuestión.

Somos en definitiva los arquitectos de nuestro propio destino.

Todos y cada uno de nosotros somos una magnífica catedral de luz viviente, puesta de manifiesto para preparar el camino y llenar los corazones y mentes de los hombres con la gloria y perfección de Dios.

A fin de realizar esta sublime tarea, el ser debe llegar a un punto en su evolución en el que haya aprendido a dejar ir y auto liberarse de todas las cadenas terrestres que lo atan a las acciones negativas centradas en el error.

El mayor obstáculo que enfrenta el hombre en estos tiempos es el MIEDO.

Este sentimiento, a través de todas las experiencias de naturaleza negativa que ha pasado la humanidad, está profundamente enraizado en la conciencia humana

El miedo tiene que ser eliminado, de manera que pueda avanzar el hombre confiada y libremente por el camino del despertar espiritual, y concretar el gran Plan Divino de nuestro Padre Madre Dios sobre nuestra amada madre tierra.


Esto, puede hacerse (y se hará) ¡mediante la práctica constante y rítmica de la meditación en la Llama Violeta Transmutadora!

EN EL PROCESO DE SUBLIMAR LOS MIEDOS, MUCHOS EJEMPLOS NEGATIVOS SERÁN ATRAIDOS A LA ATENCION PARA QUE SEAN RECONOCIDOS Y TRANSMUTADOS.

Es menester determinar las causas y los núcleos de toda negatividad.

Cuando esto ocurra, aprovechar todas las oportunidades que se presenten para transmutar los errores en luz utilizando la Llama Violeta Transmutadora del Amor misericordioso de Dios.

Cada paso hacia adelante purifican los vehículos inferiores, y de esta manera el ser se acerca cada vez más a su objetivo: ¡la plena Liberación en la Luz!

Ha llegado el momento de reconocer el origen de los errores, negatividades y angustias para luego liberarlas SENCILLAMENTE DEJARLAS IR y auto liberarse, ¡para nunca más volver a caer en esa negatividad!

Al hacer esto, se da un tremendo paso hacia adelante y se despiertan nuevos estados de conciencia, despejando y abriéndo nuevos caminos a oportunidades mucho mayores que antes.

Se recibirá entonces iluminación adicional, preparándose una vez más para avanzar

Cada corriente de vida desea liberación, pero cuando se le permite al miedo ocupar un "pie de playa" en las conciencias humanas, se suscita una falta de equilibrio dentro de la Llama energetica trina, y entonces el ser es incapaz de realizar su trabajo al máximo de sus habilidades.

Esto causa una brecha en el puente que une al hombre con las Octavas Superiores de Luz, lo cual da pie a una interrupción en el flujo de la energía que son recibidas, amplificadas y expandidas por el Amor que es el creador y positivo atributo opuesto al Miedo.

El miedo o temor se origina debido a un alejamiento consciente del Amor.

El sublime Amor divino universal manifiesta valentía, cualidad ésta de absoluta sumisión y total fe en la suprema voluntad de Dios.


La valentía centrada en la fe permite la oportunidad de mantener el ánimo en alto y sostenerlo durante los períodos de oposición que sea menester encarar.

Se debe sentir el amor perdonador de la Llama Violeta Transmutadora a medida que se toma el tiempo para entrar en la intima y silenciosa comunión con Dios.

Utilizar los talentos y dones individuales para adelantar la elevación, permitira observar los múltiples cambios que tienen lugar a media que las energías unificadas acrecienta la paz, la armonía y la belleza.

A través del poder y sabiduría de la conciencia creativa, se manifiesta la maestría sobre toda energía de vida.

La sublime misión del ser es convertirse en un ¡Cristo en acción en toda situación!

 

   

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