REGALO CELESTIAL

Todos los hijos del altísimo creador comparten como herencia divina todos los dones de su Padre Celestial.

La perfecta salud del vehículo físico, el campo emocional y el cuerpo mental es patrimonio indiscutible de todos los seres humanos.

En la conciencia álmica viene grabada en fuego etérico la programación celeste, que contiene la armoniosa distribución y el perfecto funcionamiento de todos los vehículos físico, mental y emocional, que le son necesarios al hijo del altísimo para su aprendizaje en esta escuela de vida material.

Si esta realidad no se estuviese manifestando, el tiene total derecho de reclamarla como legado Mater Pater.

Por lo tanto puedo decretar :


Reclamo lo que por derecho de conciencia me pertenece,,

un cuerpo sano, joven, ágil y armonioso,

una esfera emocional estable

y un campo mental abierto al camino de la luz,

con pensamientos elevados y positivos.

Que así sea y así será.

 



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LAS LEYES METAFISICAS RIGEN LA PRECIPITACIÓN

Es imposible esperar algo de la vida si antes no se le ha entregado una ofrenda.

La realidad es que primero hay que sembrar para luego cosechar.

Si nos esforzamos un poquito por ver y no simplemente mirar, nos maravillaremos al contemplar a la sabia madre naturaleza.

En ella todo sucede rítmica, simple y majestuosamente. el divino plan que la rige se cumple ininterrumpidamente segundo a segundo, minuto a minuto, hora a hora, día a día, año tras año, siglo tras siglos.

En la naturaleza nada es casual todo obedece fielmente a las leyes metafísicos universales.

Cae una pequeña semilla a la tierra ella la alberga y cobija, luego germina la semilla para dar paso a un verde brotecito, con el tiempo este crece hasta convertirse en una adulta planta, luego se precipita la floración generando cientos de semillas iguales como la que principio todo este proceso.

Toda esta maravilla se sucede de igual forma en los restantes reinos, mineral, animal y humano.

Comparando esto con los procesos que generan acciones en los diversos planos, mental, emocional y físico observaremos la semejanza de la semilla con el pensamiento y la floración con la precipitación material.

En este ejemplo vemos como sabiamente se agrupan para trabajar juntas las leyes del mentalismo, causasión, ritmopendular, frecuenciavibratoria y autogeneración que realizan todos los sucesos de nacimiento desarrollo y final de todas las cosas.

Si analizamos todo esto con el corazón descubriremos la gran verdad que encierran las leyes metafísicos o principios universales y como se cumplen inexorablemente bajo cualquier circunstancia.

http://www.circulometafisico.org.ar/7leyes


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Nuestro cuerpo


El cuerpo físico es un vehículo de manifestación material, que utiliza la divina presencia del hijo del altísimo creador, para efectuar etapas de aprendizaje en el plano físico terrenal.


Este templo, en muchos casos es temporal y luego de efectuado el correspondiente aprendizaje, es desechado sobreviniéndole el estado que llaman muerte.


Después de la descomposición de las moléculas, células y órganos que lo componen, éste se convierte en polvo, cumpliéndose el pasaje bíblico: Polvo eres y en polvo te convertirás”.

Todo este proceso no hace más que confirmar la ley física que dice: Nada se pierde o desaparece, todo se transforma.


En casos muy especiales, un ser puede optar por elevar en frecuencia de vibración su cuerpo físico, y de esta manera, pasar con él a otro estadío de vida superior.

Uno de estos casos lo manifestó el dulce maestro Jesús, que elevándose al Padre en la llama blanca de resurrección, llevó consigo su cuerpo físico. Al respecto leemos en la Biblia, Juan C/2, V/18 y 21 como Jesús anuncia que habrá de manifestar este divino fenómeno.


Entonces, los judíos dijeron: ¿Qué señal nos das para obrar así? A lo que Jesús les respondió: Destruid este templo y yo lo levantaré en 3 días.

Los judíos le replicaron: Se tardó 46 años para edificar este templo. ¿Y tu dices que lo levantarás en tres días?. Mas Jesús hablaba del templo de su cuerpo.


Por eso, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos recordaron estas palabras y creyeron en las escrituras y la palabra de Jesús.

Si el cuerpo es el templo donde mora el alma, es menester cuidarlo y amarlo mucho.

Al margen de su apariencia física, su bella y perfecta forma de coordinación y funcionamiento, dependerán muchísimo de la manera como se lo trata tanto física, mental como emocionalmente.

Muchos creen que con una buena alimentación, limpieza y profilaxis, es suficiente como para que este bello mecanismo carnal, funcione correctamente y tenga una vida útil prolongada.

Esto es solo una parte, puesto que de nada sirve la comida, el cuidado y la limpieza física, si el ser vive regodeándose en sucios pensamientos negativos y desestabilizantes emociones.


El estrés y la culpa son los más bravos errores de este tiempo. Estos, a la larga le hacen un daño mucho mayor al vehículo físico, que la falta de limpieza y prevención médica.

El hombre es una bella conjunción de espíritu, alma, materia física, mental y emocional.


Si solo el cuerpo físico es cuidado y bien alimentado, lenta pero progresivamente el vehículo mental y el emocional se irán deteriorando hasta destruirse todo el conjunto físico.

Lo ideal es alimentar sabia y sanamente el cuerpo físico, como así también nutrir el campo mental con positivos y bellos pensamientos, elevando la vibración del campo emocional con elevadas y armoniosas emociones.


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 Metafísica y religión


Todas las religiones monoteístas convergen hacia un punto en común cuando se habla del poder divino. Este punto dice que Dios es omnipotente (que tiene todo el poder). También coinciden en el concepto del poder del mal. Nosotros nos preguntamos :

¿ Si Dios tiene todo el poder, qué poder le queda al mal ?

¿Cómo es posible que un Dios bondadoso, amoroso y suprainteligente pueda tener todo el poder, si el mal y sus huestes infernales pululan tentando y aniquilando a los hombres ?

Es evidente y clara la contradicción existente al respecto por parte de la mayoría de las religiones. Al margen de toda esta confusión, sentimos en el corazón que en verdad el poder de Dios es infinito y el mal, con sus consecuencias, es solo una proyección del ego humano.

Hay un solo Dios, un solo poder, una sola mente. Los hijos del altísimo encarnados aquí en la Tierra, comparten como un fragmento de la divinidad, todo el poder de su padre espiritual. Ese poder irradia sabiduría de la mente infinita aclarando las ideas en el campo mental humano.

El maravilloso universo espiritual es infinito, inmutable y real, como lo es el hijo del supremo creador hecho a su imagen y semejanza.


Todo el universo espiritual junto a todas las divinas presencias YO SOY de las incalculables chispas divinas, conforman la única creación existente, buena y real.

Todo lo que esta circunscrito al tiempo y al espacio y que es regido por las leyes físicas, tiene un principio, un desarrollo y un final. Esto comprende lo ilusorio e irreal.

Siglos de arcaicas y caducas enseñanzas religiosas han sumido a la humanidad en el tremendo letargo en que hoy se encuentran los seres humanos.

El hombre transita desesperado un mundo de ilusión y fantasía que él mismo se ha encargado de crear. Esta pesada pesadilla obliga a reflexionar sobre lo real e irreal, lo bueno y lo malo, lo infinito y lo temporario.

Es muy difícil intentar crecer interiormente si se abriga la creencia de que lo que vemos, escuchamos y palpamos pertenece a la realidad.

Todo esto es una gran paradoja, puesto que mientras más intentamos entender y lograr conquistar lo material para adecuarlo a nuestros deseos, más lo alejamos y se nos torna incongruente.

La búsqueda de la satisfacción de los sentidos, a través del poder y el ego, conforman una fórmula alienante que a la larga desquicia la psiquis humana.

El hombre, perdido en este sueño material, confunde los valores esenciales como la honestidad el altruismo la amistad y el amor.

Para poder desarrollarse correctamente y crecer en armonía con el orden cósmico universal, se deberá comprender cabalmente, que la totalidad del poder pertenece al Padre Madre Dios; que la luz y el amor son las bases de la realidad y que toda la creación divina es positiva y bondadosa.

Ningún poder ha escapado, escapa o escapará del seno pater mater universal.

Todo lo contrario al orden divino pertenece a la región de las sombras. Ellas atemorizan con sus fantasmas al niño asustado al que aún le falta crecer. Toda esta ilusión es patrimonio del reino de Maya y prestarle atención significa perderse en él.

                 


  

 

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La personalidad humana


La personalidad humana dirigida por su ego, realiza todo tipo de acciones con el motivo de hacerse notar y ser tenida en cuenta.

Esta inmadura faceta del ser humano es la que cuestiona los atributos espirituales más puros como son la fe y el amor y dice que Dios, el amor y el espíritu no existen, puesto que nadie jamás los vio, toco u oyó.

Su argumento se basa principalmente en que los sentidos físicos no constatan la existencia de los reinos espirituales.

Mientras la personalidad humana arguye todo esto, paradójicamente disfruta de la vida que su cuerpo físico toma de la divina energía.
Esta subyace en la suave brisa del invisible aire que respira y en los impalpables sentimientos que la bella madre naturaleza le brinda.

Transmutar la naturaleza humana es la sublime tarea en cuestión.

Esperar que la vida nos de lo que deseamos sin haberle ofrendado el fruto de nuestro trabajo interior, es como esperar que crezca una planta sin haber sembrado su semilla.

Solo el que da, recibirá.

Solo el que ama, será amado.

Solo el que ha intentado

comprender y consolar,

será comprendido y consolado.


La ley de causa y efecto actúa siempre sin cesar.

http://www.circulometafisico.org.ar/7leyes


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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LA PALABRA

En metafísica aprendemos el valor de la palabra, esto es verbalizar nuestros pensamientos.

Como sabemos que todo es mente, es decir, nuestros pensamientos no son solo eso, sino que toman una forma más allá de nuestros sentidos, según los califiquemos en positivos o negativos, por la ley de causa y efecto, veremos los resultados de nuestro pensar.

Así, tenemos la palabra. Bien decimos en tono de broma, el pez por la boca muere, aludiendo a que muchas veces decimos cosas irreparables.

El Maestro Jesús nos los señaló en la Biblia mencionando:

No es lo que contamina al hombre lo que entra por su boca, sino lo que sale de ella. Porque lo que sale de la boca del hombre (sus palabras), procede de su corazón. También Isaías dijo: Toda palabra que salga de mi boca no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y será prosperada en aquello para lo que la envié.

De esta manera, nuestra reflexión es que prestemos atención a lo que decimos. Si bien no podemos cuidarnos todo el tiempo, intentémoslo, cuidando nuestros comentarios.

A veces sin querer, herimos a quienes amamos por decir palabras que en realidad no sentimos, en un momento de enojo Otras veces expresamos opiniones sin pensar y ello a veces no es bueno pues podemos tomar decisiones equivocadas.


Otro punto es que a veces decimos palabras que no sentimos y que son solo para halagar o para darnos cierta importancia. Por ejemplo: ser demasiado condescendiente, no siempre indica que somos fieles en nuestro sentir.