EL ARTE DE MEDITAR
La Meditación es una milenaria y simple técnica natural que nos
conecta con la realidad interior y se caracteriza por la armonización
y sincronizaciónde los dos hemisferios del cerebro, con significativos
cambios fisiológicos propios del estado de meditación y un mejoramiento
en la calidad de vida del meditante al encontrar en su interior un sentido a
su realidad existencial.
La Milenaria Enseñanza nos señala que desde lo interior nos llega
la paz, tranquilidad y fortaleza, que hacen del meditante una persona más
preparada para enfrentar estos especiales tiempos que nos preocupan. Para lograrlo
hay que ser un buscador y no un discípulo.
En la Meditación se está en un estado mental trascendente o vibratoriamente
superior. Meditar es usar en forma consciente y dinámica el hemisferio
derecho y activar el ritmo alfa cerebral conectándonos con la Esfera
del Ser Superior que TODOS tenemos en lo interno.
Fue gracias al electroencefalógrafo que mide y grafica la actividad cerebral
en el electroencefalograma que se pudo descubrir que nuestros dos hemisferios
tenían ritmos vibratorios diferentes y que había distintos estados
de consciencia.
Existe un ritmo cerebral característico para el estado de vigilia o despierto, sin que en él haya sincronización y armonía cerebral, predominan las ondas Beta cerebrales de diferentes amplitudes con mayor actividad del hemisferio izquierdo.
El estado de sueño fisiológico también es característico, ondas cerebrales más pausadas y profundas, variando de acuerdo a los diferentes niveles del dormir.
El estado de hipnosis difiere del sueño fisiológico. Por último se descubrió un nuevo estado, el de meditación, diferente a los otros tres, con pautas cerebrales propias de la meditación.
Se le ha llamado el cuarto estado de consciencia. Esto es CIENCIA, y está estudiado desde hace 20 años y se puede graficar con aparatos electrónicos como lo es el electro-encefalógrafo.
Este cuarto estado de meditación no tan solo se puede graficar sino que
se refleja en varios cambios fisiológicos de la persona que medita.
A principios de siglo el padre de la psicología norteamericana Williams
James destacó:
"No me cabe duda alguna que la mayoría de las personas vive,
ya sea física, intelectual o moralmente, en un círculo muy restringido
de lo que es su ser potencial". En realidad no usamos más del 10%
de nuestro potencial mental.
Esta inquietud ha sido manifestada desde fines del pasado siglo por una serie de pensadores que los hizo mirar hacia la enseñanza de la milenaria India. India nos ha legado la Meditación.
Muchos son los métodos, para la India eran necesarios los de técnicas pasivas, para nosotros los occidentales son necesarios métodos dinámicos. Este escrito ofrece un método, no el método, sino un método más, basado en la milenaria enseñanza y estructurado para nuestra dinámica manera de ser y pensar actual.
Se sabe que a mayor actividad física, a mayor tensión y angustia hay más consumo de oxígeno por el organismo. A menor actividad disminuye el oxígeno consumido.
Durante la meditación se comprobó un significativo descenso en
el consumo de oxígeno por el organismo, mayor que el del sueño
profundo, el estado de relajación y el de la hipnosis.
Pensaron los investigadores si esto no sería una disminución del
aporte de oxígeno, una carencia de oxígeno lo cual es peligroso.
Se midió entonces el nivel de anhídrido carbónico en la
sangre arterial durante la meditación.
Se sabe que al inhalar el aire pasa el oxígeno por los pulmones a la sangre arterial llegando a todas las células para participar y permitir el metabolismo celular.
Si hay carencia de oxígeno, su disminución no significa una disminución en la eliminación del anhídrido carbónico celular, debido a que la célula, para no morir sigue metabolizando el oxígeno que queda en la sangre.
La disminución del aporte de oxígeno al organismo provoca en la sangre arterial una disminución del oxígeno circulante y un aumento del anhídrido carbónico, alterándose el equilibrio del cuociente respiratorio.
Durante el estado de meditación se comprobó, para sorpresa de
los escépticos científicos investigadores, que el anhídrido
carbónico no aumenta sino que disminuye a la par con el oxígeno
consumido.
Es decir se mantiene el cuociente respiratorio.
Este descenso significa una natural reducción en el nivel metabólico
de la actividad celular del organismo, es un "DESCANSO CELULAR" altamente
beneficioso para cada célula corporal y para el conjunto en general.
El ritmo cardíaco disminuye al igual que la cantidad de sangre que fluye por las arterias desde el corazón, demostrando todo ello un profundo y armónico descenso metabólico durante la meditación.
Es sabido que la angustia, el temor, la tensión y el stress disminuyen este reflejo que va quedando graficado y mostrando la reacción de la persona ante diversas preguntas a las que es sometido.
Durante la meditación el reflejo psico galvánico aumenta al igual que en el sueño y la relajación.
Durante el sueño profundo este reflejo va aumentando en forma lenta y gradual hasta un 250% más que en el estado de vigilia.
En el breve lapso de una meditación este aumento llega a un 500%.
Ello grafica científicamente una rápida disminución de
la tensión, una correcta relajación y una profunda paz y armonía
interior.
El investigador canadiense Dr. Hans Selye inició en 1935 sus estudios
que dieron lugar a la palabra STRESS, basado en una intuición al observar
que las personas enfermas o sometidas o una exigencia física o emocional,
exhiben una fatiga e incomodidad características.
Buscó y encontró la respuesta fisiológica de este estado llamado Stress, o Síndrome General de Adaptación que se produce ante cambios de cualquier tipo que superan nuestra natural capacidad de adaptación a los cambios.
Al iniciar los estudios científico fisiológicos de la meditación, se sabía que el lactato arterial aumenta durante el stress.
Se comprobó que durante la meditación rápidamente disminuye el lactato arterial en un nivel 4 veces superior al de una persona cómodamente sentada en estado de reposo y 3 veces mayor que el estado de sueño fisiológico.
Además al terminar la meditación aumenta el lactato arterial pero se mantiene en niveles inferiores al que había antes de comenzar la meditación.
Durante la meditación hay un aumento de la temperatura de la piel entre 0.4 a 1.6 grados centígrados, con un aumento del flujo sanguíneo muscular lo que explicaría la disminución del lactato arterial y la grata y subjetiva sensación de relajación al meditar.
El corazón con menos esfuerzo envía más sangre a los músculos. Hay más positivos cambios fisiológicos durante la meditación, todo ello permite declarar que al meditar se está en un profundo estado de descanso en alerta mental.
Las ondas cerebrales son características de este cuarto estado de consciencia, con un aumento de las ondas alfa cerebrales de 10 ciclos, luego aparición de ondas alfa lentas de 8 a 9 ciclos por segundo y ondas Theta de 5 a 7 ciclos, siendo esto diferente al del sueño profundo y la hipnosis.
Hay una profunda relajación con activa alerta mental, manifestado por un sincronismo cerebral y armonía en ambos cerebros, a diferencia de los otros estados.
La amplitud de las ondas alfa cerebrales es mayor durante la meditación, se diferencia de las encontradas en la biorretroalimentación.
Para el Despertar de la Mente es útil meditar, además de la metodología
orientada a la activación mental.
Con el aprendizaje de esta técnica dinámica de meditación, en la que conscientemente, no en forma pasiva, sino que en forma activa, iremos hacia el interior de nuestra realidad existencial lograremos los beneficios del cuarto estado de consciencia.
Estando en este estado activo de la Mente y usando los beneficios de la Visualización,
el poder de la Programación Mental y el poder de la Fuerza proveniente
de la propia Supramente canalizaremos y precipitaremos en nuestra vida todos
los aspectos positivos tan necesarios para estos tiempos.