EL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN
CAPITULO 1 VERSICULOS 8 AL 10
Versículo 8:
(El no era la luz, sino el testigo de la luz.)
Al respecto el profeta Isaías anuncia la llegada del emisario (Juan, el bautista) que precederá al Cristo.
Isaías
Cap. 40 Vers. 1/ 31
¡Consuelen, consuelen a mi Pueblo, dice su
Dios!
Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que su tiempo
de servicio se ha cumplido, que su culpa está paga, que ha recibido de
la mano del Señor doble castigo por todos sus pecados.
Una voz proclama: ¡Preparen en el desierto el camino del Señor,
tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios!
¡Que se rellenen todos los valles y se aplanen todas las montañas
y colinas; que las quebradas se conviertan en llanuras y los terrenos escarpados,
en planicies!
Entonces, se revelará la gloria del Señor y todos los hombres
la verán juntamente, porque ha hablado la boca del Señor.
Una voz dice: «¡Proclama!». Y yo respondo: «¿Qué
proclamaré?». «Toda carne es hierba y toda su consistencia,
como la flor de los campos: la hierba se seca, la flor se marchita cuando sopla
sobre ella el aliento del Señor. Sí, el pueblo es la hierba.
La hierba se seca, la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece
para siempre».
Súbete a una montaña elevada, tú que llevas la buena noticia
a Sión; levanta con fuerza tu voz, tú que llevas la buena noticia
a Jerusalén. Levántala sin temor, dí a las ciudades de
Judá: «¡Aquí está su Dios!».
Ya llega el Señor con poder y su brazo le asegura el dominio: el premio
de su victoria lo acompaña y su recompensa lo precede.
Como un pastor, él apacienta su rebaño, lo reúne con su
brazo; lleva sobre su pecho a los corderos y guía con cuidado a las que
han dado a luz.
¿Quién midió las aguas en el hueco de su mano y abarcó
con la palma las dimensiones del cielo? ¿Quién hizo caber en una
medida el polvo de la tierra o pesó en una báscula las montañas
y en una balanza la colinas?
¿Quién abarcó el espíritu del Señor y qué
consejero lo instruyó?
¿Con quién se aconsejó para que le hiciera comprender,
para que le enseñara el sendero del derecho, para que le enseñara
la ciencia y le hiciera conocer el camino de la inteligencia?
Sí, las naciones son como una gota que cae de un balde, cuentan como
un grano de polvo en la balanza; las islas pesan lo mismo que el polvillo.
El Líbano no bastaría para encender fogatas, sus animales no bastarían
para los holocaustos.
Todas las naciones son como nada ante él, cuentan para él como
la nada y el vacío.
¿A quién asemejarán ustedes a Dios y con qué imagen
lo representarán?
Al ídolo, lo funde un artesano, un orfebre lo recubre de oro y le suelda
cadenas de plata.
Ellos se ayudan mutuamente y uno dice al otro: «¡Fuerza!».
El artesano anima al orfebre; el que forja a martillo, al que golpea el yunque,
diciendo de la soldadura: «¡Está bien!». Luego, se
sujeta al ídolo con clavos, para que no se tambalee.
El que es demasiado pobre para hacer esa ofrenda, elige una madera que no se
pudra y se busca un hábil artesano para erigir un ídolo que no
se tambalee.
¿No lo saben acaso? ¿Nunca lo han escuchado? ¿No se les
anunció desde el principio? ¿No han comprendido cómo se
fundó la tierra?
El está sentado sobre la cúpula de la tierra, donde los habitantes
son como langostas. El extiende los cielos como un tul, los despliega como una
carpa para habitar en ellos.
El aniquila a los soberanos y reduce a nada a los árbitros de la tierra:
apenas plantados, apenas sembrados, apenas su tallo echa raíz en la tierra,
él sopla sobre ellos y se secan, y el huracán se los lleva como
paja.
«¿A quién me van a asemejar, para que yo me iguale a él?»
dice el Santo.
Levanten los ojos a lo alto y miren: ¿quién creó todos
estos seres? El que hace salir a su ejército uno por uno y los llama
a todos por su nombre: ¡su vigor es tan grande, tan firme su fuerza, que
no falta ni uno solo!
¿Por qué dices Jacob, y lo repites tú, Israel: Al
Señor se le oculta mi camino y mi derecho pasa desapercibido a mi Dios?
¿No
lo sabes acaso? ¿Nunca lo has escuchado? El Señor es un Dios eterno,
él crea los confines de la tierra; no se fatiga ni se agota, su inteligencia
es inescrutable.
El fortalece al que está fatigado y acrescienta la fuerza del que no
tiene vigor.
Los jóvenes se fatigan y se agotan, los muchachos tropiezan y caen.
Pero los que esperan en el Señor, renuevan sus fuerzas, despliegan alas
como las águilas; corren y no se agotan, avanzan y no se fatigan.
Versículo 9:
La Palabra era la luz verdadera, que venía a este mundo a iluminar a todos los hombres.
Reflexión metafísica :
El divino espíritu Yo Soy El Cristo, es traído al mundo por el dulce maestro Jesús para que anide en el corazón del hombre y lo acompañe para siempre como el dulce consuelo.
Paralelismo :
Juan Cap.3 Vers.19/20
En
esto consiste el juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las
tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas.
Todo el que obra mal, odia la luz y no se acerca a ella, por temor de que sus
obras sean descubiertas.
Juan Cap.8 Vers.12/13
Jesús
les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la
luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá
la luz de la Vida».
Los fariseos le dijeron: «Tú das testimonio de ti mismo: tu testimonio
no vale.»
Juan Cap.12 Vers.46/47
Yo
soy la luz, y he venido al mundo para que todo el que crea en mí no permanezca
en las tinieblas.
Al que escucha mis palabras y no las cumple, yo no lo juzgo, porque no vine
a juzgar al mundo, sino a salvarlo.
Juan Cap.
14 Vers.16/17
Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paraclito
(consuelo) para que esté siempre con ustedes: Este es el Espíritu
de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce.
Ustedes, en cambio, lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará
en ustedes.
No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes.
Versículo 10:
Ella (la palabra) estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció.
Reflexión metafísica :
Muy pocos conocen el poder creador de la palabra, el verbo habita entre los
hombres y se hace carne en forma consciente, desde que el dulce maestro Jesús
entrega ese poderoso legado a toda la humanidad.
Paralelismo :
Juan Cap. 14 Vers.16/18
Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paraclito
(consuelo) para que esté siempre con ustedes: Este es el Espíritu
de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce.
Ustedes, en cambio, lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará
en ustedes. No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes.
Juan
Cap.17 Vers.25/26
Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero Yo te conocí, y ellos
reconocieron que tú me enviaste. Les dí a conocer tu Nombre, y
lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me amaste
esté en ellos, y Yo también esté en ellos.